La Fundación Enriqueta Villavecchia, con una trayectoria de décadas dedicada a mejorar la calidad de vida de los niños y niñas con enfermedades graves y acompañar a sus familias, impulsa la creación de un proyecto pionero en Cataluña: el primer hospice pediátrico del país. Este centro, ubicado en el histórico Pabellón de Santa Victoria dentro del recinto del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau en Barcelona, ofrecerá una atención integral centrada en todas las dimensiones del menor —física, emocional, social, espiritual y educativa— y complementará la asistencia hospitalaria tradicional.
El hospice será un espacio preparado para acompañar de forma digna y personalizada a niños y niñas con enfermedades que limitan la vida y a sus familias. Contará con áreas de descanso y respiro familiar, programas de apoyo y ocio, y entornos adecuados para los últimos días de vida, abordando una necesidad que hoy no tiene respuesta en Cataluña.
Las obras de rehabilitación del edificio ya han comenzado, pero ahora el gran reto es conseguir los fondos necesarios para completar la reforma y poner en marcha el proyecto.